El Festival
El Festival de Datos Abiertos de Medellín 2026 se realizó como acto de cierre del ciclo 2025–2026 de la Escuela de Mapeo de Laderas y Corregimientos de Medellín. Convocó a comunidades de ladera, academia, sector público y actores humanitarios en torno a la producción, el uso y la incidencia con datos geográficos abiertos, con énfasis en gestión del riesgo, planeación participativa y empoderamiento comunitario mediante herramientas libres. La jornada articuló un panel académico con cinco charlas y un conversatorio en la mañana, y un taller práctico de apropiación tecnológica con cuatro estaciones rotativas en la tarde.
Panel académico: temas e invitados


Marco normativo de los datos abiertos en Colombia
Luis Felipe Ortiz Clavijo, Coordinador de Investigaciones de Posgrados de UNAULA, abrió el panel situando la Ley de Transparencia, el ecosistema de gobierno abierto y el ciclo de vida de los datos públicos. Señaló que el portal nacional (datos.gov.co) alberga más de 7.600 conjuntos de datos y supera los 120 millones de visitas, pero que el aprovechamiento efectivo sigue siendo desigual: el 85% del uso proviene de la academia, mientras el sector público aprovecha apenas el 70% de sus propios datos y el periodismo de datos alcanza solo el 40%. Enfatizó la diferencia entre publicar datos y generar valor público: el indicador no debe ser la ejecución presupuestal sino el impacto social de la información abierta.
Infraestructura de datos geoespaciales del Distrito de Medellín
Javier Ayala, Líder del Equipo de Infraestructura de Datos de la Subdirección de Prospectiva del Departamento Administrativo de Planeación de la Alcaldía, presentó el catálogo geográfico del distrito, los estándares de interoperabilidad entre dependencias y el papel del Comité Geográfico como articulador técnico. Medellín cuenta con cerca de 250 conjuntos de datos geoespaciales abiertos y un portal geográfico que integra aplicaciones de consulta pública sobre predios, espacio público, coberturas y localización de servicios.
La importancia de los datos abiertos en procesos comunitarios
Carolina Múnera (Un aula) y Alondra Smith (Psicólogas sin Fronteras), compartieron algunas reflexiones sobre cómo las organizaciones de base participantes de la Escuela de Mapeo han incorporado las herramientas de cartografía libre en sus procesos de acompañamiento psicosocial y gestión territorial, convirtiendo los datos georreferenciados en instrumentos de incidencia. La charla visibilizó que los datos abiertos no son solo un recurso técnico sino un medio de empoderamiento: cuando las comunidades producen su propia información, ganan capacidad de argumentación y visibilizan realidades que los datos oficiales no recogen.
Los datos abiertos en crisis humanitarias
Juan Arellano Valdivia, representante de HOT para América Latina y el Caribe, presentó el flujo de trabajo abierto de la organización y casos de impacto regional. En la respuesta al huracán Melissa (Jamaica, 2025), se movilizaron más de 247 mapeadores, se realizaron 500 vuelos de drones, se cubrieron 1.200 km² y se produjeron 234 reportes geolocalizados vía ChatMap. Presentó también la Macro Mapatón Regional 2026, que en siete semanas y ocho países logró mapear casi 1,5 millones de construcciones con más de 2.000 voluntarios, así como experiencias de desarrollo urbano con datos abiertos en Sierra Leona, Brasil, Guatemala y Colombia.
Repositorio de datos abiertos de laderas y corregimientos
Leonardo Jiménez García, Director del Centro de Estudios POMOTE, presentó los mapas temáticos producidos por las organizaciones comunitarias en la plataforma uMap: gestión del riesgo en la Comuna 8, memoria territorial en la Vereda La Loma, monitoreo de deslizamientos en la Vereda Granizal, y mapeo de barrios como Altos de la Torre y La Divisa. Situó estos productos dentro del concepto de datos abiertos como bienes comunes y destacó que la Escuela genera un proceso donde líderes comunitarios que desconocían estas herramientas terminan capacitados para gestionar datos geográficos de manera autónoma.
Taller de apropiación tecnológica
En la tarde, los asistentes rotaron por cuatro estaciones prácticas dirigidas por el Comité Pedagógico de la Escuela: mapeo remoto con HOT Tasking Manager y el editor iD de OpenStreetMap; mapeo en campo con Organic Maps, StreetComplete y Mapillary; reporte comunitario georreferenciado con el protocolo ChatMap vía WhatsApp; y planificación de vuelos y procesamiento de ortofotos con Drone Tasking Manager, OpenAerialMap y WebODM. Asistentes que nunca habían interactuado con OpenStreetMap realizaron sus primeras contribuciones al mapa en menos de una hora, confirmando que la barrera principal para la adopción no es la complejidad técnica sino la falta de espacios formativos accesibles.
Aprendizajes
Los datos comunitarios complementan los institucionales. Los mapas producidos por las comunidades recogen dimensiones del territorio que los sistemas oficiales no capturan: memorias barriales, puntos de riesgo identificados por la experiencia cotidiana, equipamientos informales, rutas de evacuación conocidas solo por los habitantes. Cuando se producen con herramientas estandarizadas y bajo licencias abiertas, pueden integrarse en los sistemas de información del distrito.
La brecha no está en la producción sino en el uso. Existe un volumen creciente de datos abiertos publicados, pero su aprovechamiento efectivo sigue siendo limitado. El dato abierto genera valor público solo cuando es reutilizable, interoperable y orientado a la solución de problemas concretos. La publicación sin criterios de calidad y formato explotable no cumple la promesa del gobierno abierto.
Las herramientas libres son infraestructura madura. OpenStreetMap, el Tasking Manager, ChatMap, uMap y las herramientas de procesamiento de drones constituyen un kit tecnológico probado en emergencias humanitarias a escala global. Su apropiación fortalece la autonomía tecnológica local y genera capacidades que perduran más allá de un proyecto puntual.
La articulación multisectorial define el impacto. Los proyectos de mapeo abierto más exitosos articulan comunidades, sociedad civil, academia y gobierno alrededor de prioridades compartidas. Vincular el mapeo abierto a prioridades gubernamentales genera compromiso institucional a largo plazo; entregar datos validados y listos para usar mejora la toma de decisiones en políticas públicas.
La experiencia directa cataliza la apropiación. El taller confirmó que la formación práctica con las herramientas produce un quiebre perceptual que las explicaciones teóricas no logran por sí solas. Este aprendizaje fundamenta la pertinencia de un ciclo de formación específico para funcionarios y organizaciones humanitarias como siguiente paso del proceso.