¿Qué es la Escuela de Mapeo?
La Escuela de Mapeo es un espacio de formación teórico-práctico, participativo y comunitario enfocado en los barrios de ladera y los corregimientos del Distrito de Medellín.
Esta iniciativa, fruto de la colaboración entre la Universidad Autónoma Latinoamericana (UNAULA) –a través del Centro de Estudios POMOTE– y el Equipo Humanitario de OpenStreetMap (HOT) para América Latina y el Caribe busca fortalecer las capacidades de las comunidades locales en el uso de herramientas de código abierto para el mapeo participativo y la cartografía social. A través de metodologías de educación popular y aprendizaje colaborativo, las y los participantes aprenden a mapear sus territorios con herramientas libres, a analizar y comunicar la realidad de sus barrios, identificando riesgos ambientales, capacidades locales y estrategias de resiliencia comunitaria.
Este proceso formativo tiene un propósito claro: contribuir a la gestión del riesgo y la justicia territorial en Medellín. Sus actividades están orientadas a consolidar un ecosistema colaborativo de datos abiertos que involucre a la comunidad, la academia y las instituciones públicas, impulsando la planeación participativa y la producción compartida de información cartográfica sobre las zonas de ladera y corregimientos. En otras palabras, la Escuela de Mapeo crea puentes entre el conocimiento local y las entidades oficiales, para que los datos generados colectivamente puedan integrarse en la toma de decisiones sobre el territorio.
¿Por qué enfocarse en las laderas y los corregimientos del Distrito de Medellín?
Históricamente, los barrios ubicados en las laderas de Medellín han sido marginados de la planeación urbana oficial, a pesar de concentrar gran parte de la población vulnerable de la ciudad.
Por ejemplo,
en la ladera oriental residen aproximadamente
viven en los estratos socioeconómicos más bajos.
Muchos de estos barrios surgieron mediante ocupaciones informales de familias desarraigadas por el conflicto armado, asentadas en las partes altas de la ciudad. Debido a la falta de reconocimiento oficial, estas comunidades han carecido históricamente de servicios básicos adecuados y de visibilidad en los mapas y sistemas de información cartográfica local.
La Escuela de Mapeo nace como respuesta a esta realidad,
brindando a las comunidades herramientas para
poner sus barrios en el mapa
y así visibilizar sus necesidades y fortalezas, y así incidir en acciones de prevención y mitigación de riesgos y en la planificación participativa de sus territorial.
Objetivos de la escuela
Empoderamiento,creación, integración y articulación.
Capacitar a líderes y miembros de organizaciones sociales de barrios de ladera y corregimientos en metodologías de mapeo abierto, de modo que puedan mapear sus propios territorios e identificar riesgos y recursos clave para la planeación de sus territorios.
Formar una red local sostenible de mapeadoras y mapeadores comunitarios que colaboren en diversos proyectos de cartografía social en las laderas orientales, occidentales y zonas rurales (corregimientos) del Distrito de Medellín. Esta red garantiza que el proceso continúe creciendo desde la base comunitaria.
Incorporar los mapas y datos comunitarios en los sistemas de información y planes de gestión del riesgo locales, de forma que la sabiduría del territorio se refleje en las decisiones sobre prevención de desastres y adaptación al cambio climático. Esto significa que las instituciones públicas tendrán acceso a información actualizada y detallada de las laderas, generada con participación de la comunidad.
Fomentar la colaboración entre organizaciones comunitarias, universidades y entidades públicas para reconocer las laderas y los corregimientos como espacios de vida y conocimiento en Medellín. A través de esta articulación intersectorial se promueve la justicia territorial, es decir, el reconocimiento y la atención equitativa a estos territorios en las políticas y recursos de la ciudad.
¿Cómo funciona la Escuela de Mapeo?
La Escuela de Mapeo articula espacios de formación, acción en terreno y construcción de comunidad.
Algunas de las estrategias y actividades clave incluyen:
Se realizan talleres y sesiones teóricas-prácticas donde representantes de organizaciones comunitarias aprenden conceptos de cartografía social, gestión comunitaria del riesgo y el manejo de herramientas tecnológicas de mapeo. Por medio de ejercicios prácticos, como recorridos de mapeo en campo, los participantes adquieren experiencia directa levantando datos en sus territorios.
A lo largo del proceso se organizan mapatones y otras jornadas masivas de mapeo en las que se convoca a un público más amplio (voluntarios externos, estudiantes universitarios, maperos entusiastas) para apoyar la recolección de datos geográficos.
Un componente importante es la formación de formadores comunitarios. Los participantes más capacitados se convierten en multiplicadores que pueden replicar talleres de mapeo en sus propios barrios, asegurando que el conocimiento se disperse y perdure en la comunidad. Paralelamente, el proyecto brinda acompañamiento técnico y pedagógico continuo, de modo que las organizaciones locales se sientan apoyadas al aplicar lo aprendido en iniciativas propias.
Escuela trabaja de la mano con funcionarios públicos interesados en los datos abiertos y la gestión comunitaria. Se realizan capacitaciones específicas a funcionarios de entidades públicas en el uso de herramientas de código abierto y mapas colaborativos. Esto facilita que las instituciones interesadas incorporen la información mapeada por la comunidad en sus sistemas (incluyendo potencialmente la integración de capas de OpenStreetMap en sus plataformas GIS). A través de una mesa de concertación entre academia, comunidad e institucionalidad pública, se promueve el intercambio de datos (como compartir ortofotos oficiales para apoyar los mapas comunitarios) y la adopción de lineamientos que beneficien a las comunidades de ladera.